El Patron de Destino
Cada vez son menos las personas quienes piensan que su destino está escrito, pero pareciera que una parte de nosotros sigue teniendo la sensación de que tal o cual cosa «tenía que pasar porque sí» .
Aunque no digamos la palabra «destino», siglos de creencias traspasadas de generación en generación siguen grabadas en nuestro ADN y sí, creemos que algunas cosas ocurrirán inevitablemente, como si estuvieran escritas en piedra antes de nuestro nacimiento.
Si entendemos el destino como un lugar hacia el cual nos dirigimos, como cuando decimos «en este viaje mi destino es Cancún», pues sí, existe y es algo que se puede ver a través de la astrología, pero no como hecho inexorable, sino como posibilidad.
Es en este punto donde llegamos al Patrón de Destino, término usado en astrología para preveer – no así predecir- el tipo de experiencias que probablemente vivirá una persona y la naturaleza de las situaciones en las cuales se verá envuelta, si repite una y otra vez los patrones indicados por su Carta Natal.
Si una persona cuya configuración astrológica natal muestra una fuerte tendencia a los celos, la posesividad y el control, combinados con predisposición a desarrollar dependencias emocionales, podremos decir, por ejemplo, que si esa persona no supera ni transforma tales tendencias, entonces será probable que atraiga relaciones tóxicas a su vida, experimentando drama y sufrimiento. Allí tenemos el Patrón de Destino.
No está escrito que esa persona se quedará atrapada dentro de una relación tóxica, pero lo más seguro es que pase, si no cambia sus patrones. Dicho de otra manera, si usas siempre el mismo método, obtendrás los mismos resultados. Si piensas, sientes y actúas de determinada manera, será fácil «predecir» tu futuro, porque tú lo estás causando, estás creando tu propia realidad, estás negociando con la vida lo que de ella obtendrás.
La buena noticia es que por más aspectos tensos o configuraciones complicadas que haya en tu Carta Natal, por más que sientas que todo va mal en tu vida presente, todo lo que aún no ha ocurrido puede ser modificado. Si eso que llamamos Patrón de Destino aún no se manifiesta, puedes hacer algo al respecto, trabajando en tí, en los pensamientos, palabras, acciones y deseos que generan tu realidad
